Los diálogos o negociaciones
de paz entre el gobierno del presidente Juan Manuel Santos y las FARC, también
conocidos como proceso de paz en Colombia, hacen referencia a las
discusiones que están llevando a cabo el Gobierno de Colombia (en
representación del Estado) y la guerrilla de las Fuerzas Armadas
Revolucionarias de Colombia. Estos diálogos han tenido lugar en La Habana y Oslo y
su objetivo es «buscar la paz con justicia social por medio del diálogo», según
las palabras de Iván Márquez, uno de los miembros del equipo
negociador de las FARC.
El 4 de septiembre de 2012,
tras afirmaciones del ex presidente Álvaro Uribe sobre las
negociaciones del Gobierno con la guerrilla de las FARC en Cuba (y una
posterior negación de los hechos, por parte de la canciller María Ángela
Holguín), el Presidente Juan Manuel Santos confirmó la noticia
mediante una alocución, destacó que "no se repetirán los errores del
pasado" que se procedería con prudencia, y que la Fuerza Pública no
detendrá su accionar; lo
propio hizo alias "Timoléon Jiménez" con un vídeo en diferido,
destacando que las FARC llegaban a la mesa "sin rencores ni
arrogancia". Horas antes, alias "Gabino", el máximo jefe del Ejército
de Liberación Nacional(la otra guerrilla activa del país) manifestó la
intención de esa organización de participar en la, hasta entonces, rumoreada
mesa de concertación. La noticia de la confirmación de los diálogos generó
diferentes reacciones y escepticismo, algunas a favor y otras en contra,
éstas últimas basándose en las fallidas negociaciones de 2002 en el Caguán
(Colombia). La reacciones favorables se toman en base a los acercamientos y los
diálogos, aquellos que conlleven a la erradicación de todo tipo de conflictos.
Por su parte, la Iglesia
Católica colombiana, que ha participado de garante en escenas humanitarias
con las FARC, se ofreció para ejercer el mismo rol.
Las negociaciones se
fundamentan en un "Acuerdo General para la terminación del conflicto y la
construcción de una paz estable y duradera" , e iniciaron formalmente
el 18 de octubre de 2012. Se fraccionan en tres fases, la primera que fue la
etapa de acercamientos secretos —conversaciones exploratorias durante seis meses—, la
cual, Uribe denunció. La segunda que es la concreción de los acuerdos y la
tercera que será la implementación de éstos. Por ahora, los puntos de la
segunda fase constan en discutir la política de desarrollo rural (de
impacto histórico en la guerrilla), el espacio en política que
tendrían miembros de las FARC ante un eventual desarme suyo, el fin del
conflicto —por lo menos en lo que concierne a la incidencia de esta guerrilla—,
la actual lucha antidrogas y un posible replanteo, y por último
la reparación a las víctimas, tanto de las FARC como del Estado.
La delegación que designó el
gobierno de Santos está liderada por el ex vicepresidente Humberto de la
Calle y cuenta por la participación también de Sergio
Jaramillo, Frank Pearl (excomisionado de paz), Luis Carlos Villegas
(empresario colombiano), Henrique Santos (ex director del
periódico El Tiempo), Alejandro Éder (consejero presidencial), el general
en retiro de la policía Óscar Naranjo, y el también retirado, general del
ejército Enrique Mora Rangel, entre otros. En tanto que la delegación de las
FARC está integrada por alias Iván Márquez (como jefe negociador),
"Jesús Santrich", "Rodrigo Granda", "Simón
Trinidad" (quien se encuentra recluido en una cárcel de Estados
Unidos), "Andrés París", "Marcos Calarcá", "Pablo
Catatumbo" (quien ingresó al equipo, meses después del inicio del
proceso), Tanja Nijmeijer (insurgente de origen holandés),
"Sargento Pascuas", "Mauricio Jaramillo", entre otros.
Fuente: Wikipedia
Foto: Página U. Sergio Arboleda
Foto: Página U. Sergio Arboleda
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